Puedo conocer mis intenciones, mis motivos y el impacto de los otros en mí.
Pero no puedo conocer las intenciones y los motivos de los otros,
así como tampoco mi impacto en ellos.
Muchas veces tendemos a juzgarnos a nosotros mismos por nuestras intenciones,
y a los demás por el impacto que causan en nosotros.
Los miedos, las ansiedades y las tristezas nos sacan de nuestro centro,
y es por ello que resulta esencial volver a nuestro tan preciado equilibrio interno
lo más rápido posible, meditando sobre los pensamientos y sentimientos.
La diferencia entre «intención» e «impacto»
es un concepto importante en el coaching profesional.
La «intención» se refiere a lo que una persona tiene en mente
al realizar una acción o comunicar algo.
Es la motivación o propósito detrás de lo que hacen.
El «impacto», por otro lado, se refiere a cómo esa acción o comunicación
es percibida y recibida por la otra persona o personas involucradas.
Es el efecto real que tiene en el receptor.
En el contexto del coaching,
es esencial entender que lo que se intenta comunicar
no siempre se traduce en el impacto deseado.
Puede haber una brecha entre lo que se quiere lograr y
cómo se percibe por la otra parte.
Por lo tanto, los coaches suelen trabajar para ayudar a sus clientes
a ser más conscientes de esta diferencia y a mejorar su habilidad
para comunicarse de manera efectiva.
Recuerda que, en coaching, la atención tanto a la intención como al impacto
es clave para facilitar un cambio positivo y constructivo
en la forma en que una persona se comunica.
